No exponerlos directamente a la luz solar
La luz solar decolora el pelo y la pluma de los animales naturalizados.
El ambiente ha de ser fresco y seco,
con una temperatura constante
La humedad favorece la formación de moho. Los cambios de ambientes secos a húmedos provocan movimientos de contracción y dilatación en las pieles, lo que puede deteriorar la pieza. La humedad se podrá absorber colocando algún pequeño recipiente con cal dentro de una vitrina o armario, o cercano a la pieza.
Colocar las piezas en vitrinas o armarios acristalados
Esto alarga extraordinariamente la vida de los trabajos de taxidermia
Realizar limpiezas periódicas
Los animales de pelo se podrán cepillar, primero a contrapelo y luego peinando la pieza. El interior de la boca, el hocico y los ojos se podrán limpiar con un paño ligeramente húmedo para que se adhiera el polvo. Las aves se limpiarán con plumero a favor de la pluma. Las patas y los picos con un trapo ligeramente húmedo. Las aves se sacudirán utilizando un plumero. Es muy importante la periodicidad de la limpieza. La humedad ambiente, el humo y el polvo se depositan sobre la superficie del animal disecado y se fija progresivamente si no se limpia de vez en cuando. Un animal sin protección se deberá limpiar entre dos y cuatro veces al año. Un animal en vitrina, aunque ésta esté bien sellada, también se empolva. Es recomendable limpiarlo anualmente.
Un animal disecado no se deberá rociar nunca con spray matainsectos
Estos productos facilitan que el polvo quede adherido al pelo y la pluma. Además, las moscas no son un problema para las piezas naturalizadas, además estos productos no acaban con las larvas.
Los animales naturalizados se han de vigilar
Aunque tienen la piel curtida o tratada con conservantes preservativos, padecen el riesgo de ser atacados por larvas de diverso tipo. Hay larvas de coleópteros que destrozan las colecciones de insectos, pieles, cueros y pezuñas. Las larvas de los lepidópteros Tinea tapazella y Tinea pellionella se desarrollan en pieles, plumas e insectos disecados. La actividad de estás larvas es temporal. Son activas solamente unos días al año, cuando la larva está viva. Coincide generalmente con la primavera e inicio del verano. Bastará con observar si antes de desempolvar la pieza, en la base del estante o en el suelo, hay un sospechoso acúmulo de polvo. También se observará si al cepillar una pieza, de ésta se desprende pelo en una cantidad considerable. Preventivamente, en el interior de las vitrinas o armarios se deberán introducir bolas de naftalina cada vez que se abran para limpiar las piezas. Los animales no protegidos por vidrios se deberán mantener limpios. Si se llega el caso de descubrir que las larvas han iniciado su actividad, será preferible aislar la pieza afectada, introducirla en un envase hermético, un costal de plástico que luego se sellará, por ejemplo, e introducir también bolas de naftalina para crear un ambiente antiséptico en su interior. Lógicamente, esta operación solamente será efectiva si se efectúa durante el periodo durante el cual las larvas están vivas y tienen actividad. Unos quince o veinte días bastarán para acabar con ellas. Los cuernos y pezuñas se deberán barnizar con esencia de trementina. Finalmente la pieza se cepillará o limpiará con un plumero, según el caso. Pero no se asuste, el riesgo no es mayor que el de una pieza de ropa olvidada en el fondo de un cajón. Por último, las alfombras de piel se pueden limpiar utilizando un aspirador de polvo. Será necesario, además, sacudirla fuertemente para eliminar el polvo resistente.