
Valentín Rodríguez, precoz en el arte de la taxidermia, a los 16 años se iniciaba en el estudio y la práctica de este arte en México D. F., se desplazó a Querétaro en 1985, fundando, con muchos esfuerzos e ilusiones, Art Safari, su taller-estudio de taxidermia.
La calidad en el tratamiento y plasticidad de sus trabajos, tanto en pluma como en pelo, fue su mejor aval para convertirse en uno de los mejores y más solicitados taxidermistas jóvenes del país.
Valentín y Annie, su inseparable esposa, nos ofrecen un nivel de calidad tan gratificante en nuestros trofeos que, de inmediato, dejamos de ser clientes para convertirnos en sus amigos.
